¿En qué consiste la innovación educativa?

¿Has escuchado hablar de la innovación educativa pero no sabes exactamente en qué consiste? ¡Te lo contamos!

La innovación educativa es definida como un conjunto de ideas, procesos y estrategias, más o menos sistematizados, mediante los cuales se trata de introducir y provocar cambios en las prácticas educativas vigentes. No es entendido como un cambio puntual, sino como todo un proceso en el que se prevé modificar la organización de los centros educativos y el tipo de dinámicas que llevan a cabo con el objetivo de lograr mejorar la calidad de la enseñanza que se imparte.

“Para mí la innovación educativa está más vinculada con una actitud y un proyecto de investigación que con unas acciones en concreto, digamos que es la búsqueda de soluciones a situaciones conflictivas como una alta tasa de abandono escolar o a una falta de interés de los alumnos por aprender”, comenta Nuria Escobar, experta educadora.

En este sentido, podríamos afirmar que España se encuentra inmersa en un proceso de innovación educativa desde hace varios años, siendo el máximo exponente la manifestación en contra de los deberes que organizaron los propios padres de los estudiantes hace apenas unos meses.

“El sistema educativo español ha demostrado no ser competente. Todas las estadísticas sobre el fracaso escolar lo avalan, de ahí que las asociaciones de padres hayan decidido empezar a tomar medidas para que las cosas cambien. La manifestación en contra de los deberes fue la primera acción pero se esperan muchas más”, señala.

Por otro lado, muchos colegios están llevando a cabo diferentes programas educativos desde una óptica totalmente diferente con la finalidad de mejorar los procesos educativos.

“Existen escuelas en las que los alumnos preparan videojuegos durante los recreos con una aplicación diseñada por el MIT para que aprendan a programar a un nivel básico desde temprana edad, mientras que otras emplean la tecnología como el chroma key para que los estudiantes aprendan jugando a realizar vídeos dónde aparezcan en diferentes localizaciones. Así, de una manera divertida, pueden enseñarse cuestiones más prácticas, que no tienen nada que ver con toda la teoría a la que hemos acostumbrado a nuestros niños, lo que es claramente un error”, concluye la experta en innovación educativa.