¿Deben los gobiernos estimular la innovación?

¿Es necesario que los gobiernos estimulen la innovación o es algo que únicamente corresponde a las empresas? ¡Hablamos con distintos expertos sobre este tema!

La innovación no es algo que únicamente beneficie a las empresas, también es provechoso para los países en los que se producen dichas innovaciones, tanto por el prestigio como por los ingresos que se generan. De ahí que en el mundo de la innovación siempre haya un debate sobre si los gobiernos deben estimular la innovación.

“Por supuesto que sí. De hecho, es algo que la mayoría de los gobiernos ya hace. Crean organizaciones que se dedica exclusivamente al I+D para investigar nuevos procesos con los que mejorar distintas áreas y también asignan parte de su presupuesto a incentivar la innovación dentro de los organismos públicos como en hospitales o centros médicos. El ser humano se ha pasado toda su historia innovando para mejorar su calidad de vida y es algo a lo que tienen que contribuir los gobiernos de los países”, señala Gabriela Blasco, experta en este sector.

Sin embargo, hay especialistas que no se muestran de acuerdo y que afirman que la innovación corresponde a las empresas.

“Yo no digo que el gobierno no deba subvencionar cierta clase de estudios, lo que opino es el que grueso de la innovación se debe realizar desde las empresas, que son las que tienen los recursos necesarios como para incentivar esta área. De hecho, si echamos la vista atrás, podemos observar como las grandes innovaciones han salido de mano de empresas privadas”, comenta Luis Roger, un profesional del mundo de la innovación.

Pero esta afirmación no es completamente cierta, Internet, por ejemplo, fue creada por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada del Departamento de Defensa de Estados Unidos DARPA (Defense Advanced Research Project Agency), que quería desarrollar un sistema de interconexión o red que protegiera los sistemas de logística e información en todas los centros y ciudades importantes en caso de caos nuclear, por lo que es un invento que se llevó a cabo con financiamiento público.

Esto nos hace ver que para que la innovación siga mejorando y creciendo, se necesita de ambas vertientes: de la apuesta de las empresas que quieran mejorar sus servicios y/o productos pero también de la inversión de los estados que busquen resolver necesidades de sus ciudadanos.