Los datos de la innovación tecnológica en España

El Instituto Nacional de Estadística acaba de hacer públicos los datos sobre la encuesta de innovación tecnológica que realizó a las empresas españolas, los cuáles hablan de un aumento en un 5,5% de la inversión, con un gasto de 13.674 millones de euros.

Entre las empresas que más han innovado resaltan aquellas que cuentan con 10 o más empleados y que se dedican al sector servicios, a la industria del petróleo, farmacia y al negocio aeroespacial.

Sin embargo, estos buenos datos a priori, se convierten en bastante desoladores cuando comprobamos que tan sólo el 12,8% corresponde a innovaciones de producto, mientras que el resto son cambios en los procesos organizativos y de comercialización, es decir, innovaciones no tecnológicas que repercuten directamente en una subida de la productividad.

Otras innovaciones están vinculadas con la compra de software, maquinaria o hardware, lo que indica que a pesar de que cada vez más empresas invierten en innovaciones a pequeña escala, se sigue sin producir un aumento en el  I+D que es la disciplina que realmente aportaría mayores beneficios tanto a las empresas en particular como a España en general.

Estos datos complementan los que ya indicaba el informe COTEC de este año, dónde se afirmaba que se ha producido un incremento de la producción científica en España, acompañado de un declive en las solicitudes de patentes.

A esto se le suman los recortes en la inversión pública en I+D que sitúa al sector público por debajo de lo invertido en 2006, una situación que no parece tener solución a largo o a mediano plazo.

“En España el sector de la innovación necesita reactivarse en todos los ámbitos: público y privado. Se precisan de empresas valientes que vean en la innovación algo más que la compra de un software de última generación y empiecen a ver el talento que hay en su propia organización para crear nuevas tecnologías que les aporten numerosos beneficios. Pero también se requiere de una mayor inversión pública en este sector, con la que los investigadores dejen de emigrar a otros países y trabajen en proyectos nacionales que nos ayuden a crecer como potencia económica”, comenta Josefa Peiró, experta en innovación y nuevas tecnologías.