Los premios, vitales para la innovación

Las elevadas cifras que dan como premio los concursos más prestigiosos del mundo de la innovación se han convertido en un gran incentivo para que investigadores dediquen más tiempo a confeccionar sus proyectos.

Compañías de crowdsourcing como InnoCentive Inc., NineSigma y Kaggle han lanzado cientos de estos lucrativos concursos de investigación en nombre de empresas y gobiernos, con recompensas en efectivo que alcanzan hasta el millón de dólares para aquellos investigadores que logren resolver problemas prácticos en sectores como la química industrial, teledetección y/o genética de plantas.

De hecho, se calcula que más de 30.000 premios se conceden cada año por valor de US$2.000 millones, y el monto total de los 219 premios más importantes se ha triplicado en los últimos 10 años.

“Las empresas están buscando la manera de incentivar a los científicos y han apostado por estos concursos con premios astronómicos que están funcionando muy bien como fuente de motivación para los profesionales del sector”, comenta Pere López, experto en este ámbito.

Tal es el éxito de esta clase de premios que hay quién afirma que se están convirtiendo en esenciales para la innovación a nivel mundial.

“Ante la falta de inversión pública en I+D estos certámenes consiguen llamar la atención de investigadores que puede que trabajen para empresas privadas dedicándose a otro tipo de disciplinas pero que tienen inquietudes y ven en estos concursos la oportunidad de demostrar de lo que son capaces al mismo tiempo que obtienen una elevada recompensa económica por su esfuerzo y conocimientos”, expone.

Y es que el propio carácter competitivo de los investigadores, los convierte en carne de cañón para estos concursos.

“Los científicos siempre están compitiendo entre ellos por demostrar quién es el más inteligente, por lo que cuando sale un concurso en su área con un claro propósito funcional y con tanto dinero en juego, todos quieren ganar e invierten gran parte de su tiempo en dar con la mejor idea”, explica.

De esta manera los concursos y sus premios se están transformando en el mejor método para incentivar la innovación, de una manera mucha más sana y con igualdad de oportunidades para todos los participantes que deseen poner a prueba sus capacidades y habilidades innovadoras.